Tras la entrega del Cuarto Informe de Gobierno, persisten problemas estructurales en Nuevo León que la administración estatal no ha logrado resolver.El suministro de agua sigue siendo irregular a pesar de la construcción de presas y acueductos, mientras que la contaminación ambiental continúa sin medidas efectivas para controlar la industria pesada dentro de la metrópoli.En transporte, la llegada de nuevas líneas de Metro y unidades de autobús no ha reducido los costos ni los tiempos de traslado, y la movilidad urbana permanece limitada. La seguridad tampoco ha mostrado mejoras significativas, con delitos de alto impacto, homicidios y feminicidios que continúan afectando a la población, sin que los programas de prevención social sean suficientes.El sector laboral enfrenta retos en capacitación, jornadas reducidas y salarios justos, y los servicios de educación, salud y pensiones presentan déficit en recursos y cumplimiento.En conjunto, el informe evidencia avances limitados y deja pendientes importantes en áreas clave como agua, medio ambiente, transporte, seguridad, economía y servicios sociales, que requieren atención inmediata.
